Impacto de los trastornos emocionales individuales
Muchas veces, los conflictos familiares no surgen de la nada, sino de un miembro que atraviesa procesos de ansiedad, depresión o un estrés crónico que altera el ritmo del grupo. Situaciones como los ataques de pánico, el insomnio o una baja autoestima pueden generar una dependencia emocional que tensiona las relaciones, complicando los problemas de manejo emocional de todos los integrantes.
