Impacto emocional, social y personal
Cuando las emociones se acumulan o no se gestionan adecuadamente, es frecuente experimentar irritabilidad, impulsividad o sensación constante de agotamiento mental. Esto puede relacionarse con trastornos emocionales, problemas de conducta y dependencia emocional que deterioran la convivencia y la estabilidad personal. Además, algunas personas desarrollan problemas de motivación o sienten incapacidad para enfrentar situaciones nuevas, generando problemas de adaptación y aislamiento progresivo.
